Es muy bonito conocer a alguien, que te ponga nervioso, te haga sentir extraño, que te haga hacer tonterías, que haga que te quedes sin palabras y que no puedas dejar de mirar.
En la noche llego un mensaje, ella ya no se emocionaba, era más realista, pero cuando lo leyó, sus ojos se llenaron de ilusión y no sabía que responder.
“Te amo” Decía aquel mensaje y si, era él.